viernes, 31 de diciembre de 2021

Yo te esperaré

 

 María Eugenia estaba harta de soportar los berrinches en público de su hijo Tiziano, de dos años. Necesitaba hacer una compra en una estación de servicio, así que prefirió dejarlo en el auto, aunque bajo el estricto juramento de que se portaría bien durante los minutos en que ella estuviera ausente. 
 La tarea de la mujer duró aproximadamente ocho minutos, por lo que salió del minimercado de la estación con bastante prisa. Pero su sorpresa y desesperación fueron grandes cuando se dio cuenta que su pequeño ya no estaba en el vehículo. Desesperada, pidió ayuda a los playeros, con quienes revisó la parte trasera del lugar.  Sin éxito en la búsqueda, y con lágrimas de desconsuelo, volvió junto a los empleados a la zona donde estaban antes.
 La dicha de María Eugenia no cupo en su pecho cuando encontró a Tiziano parado en la playa de estacionamiento. Pero, el que había desaparecido ahora, era su auto.

jueves, 31 de diciembre de 2020

La vida en verde


 Existía un pueblo vasto pero condenado a la sequía y la miseria desde hacía al menos un siglo. El día en que un grupo de investigadores llegó para estudiar el monte más elevado de la zona, hubo mucha curiosidad por parte de los habitantes, desacostumbrados a recibir visitas tan numerosas.
 Los profesionales, expertos en geología y arqueología, hicieron un descubrimiento brillante, ante los ojos expectantes de la gente de allí: mediante pinturas rupestres, revelaron que el pueblo había sido una enorme jungla, siete siglos atrás.



 

martes, 31 de diciembre de 2019

Jo, jo, jo

 La pequeña Fabricia esperaba con ansias la llegada de la Navidad y lo hacía notar en cada uno de sus vecinos y parientes. Debido a los anteriores trabajos de sus padres, no sabía qué se sentía pasar esa fecha en familia, así que ellos se encargaron de llenarla de ilusiones.
 Llegó la noche buena y, luego de cenar y brindar, la niña fue mandada a dormir. Casi una hora después, cuando la casa estaba a oscuras, ella escuchó ruidos en el estar, por lo que tomó el revólver de su papá y fue hasta allí. Vio a un hombre husmear en su living y descargó el arma contra él, sin saber que se era su padre disfrazado. Todos le habían hablado de Papá Noel, pero nadie le explicó de qué forma entregaba los regalos.


jueves, 11 de octubre de 2018

El misterio del Vuelo AA-504DX


 Al vuelo AA-504DX le faltaban pocos kilómetros para llegar al aeropuerto de Victoria pero una tormenta de proporciones bíblicas complicó su trayecto. El avión enfrentaba turbulencias; los pasajeros se alborotaban y el piloto Jaime Rattazzi encaraba la situación con profesionalismo, pero también con miedo. Las azafatas, no menos atemorizadas que los viajantes, calmaban a quienes podían.
 Rattazzi sabía de todos los desperfectos que sumaba el Airbus producto de las inclemencias del tiempo y aun así ponía atención a las indicaciones que le llegaban de la base de control. No podía contar con el copiloto, pues este experimentaba un estado de shock.
 Pero las condiciones climáticas mejoraron y el vuelo aterrizó sin ningún inconveniente. Los técnicos del hangar constataron que la nave estaba en perfecto estado y cuando le preguntaron al conductor qué había sucedido, no supo responder.

sábado, 11 de agosto de 2018

Ella trajo un milagro

 Estefanía se sentía algo frustrada porque la zona a la que viajó - a fuerza de aventón - era mucho más árida de lo que esperaba. Se enteró, al poco tiempo, que una sequía fue la responsable de convertir las praderas verdes que había visto por internet, en llanuras casi desérticas.
 Con mucha dificultad, la joven logró que la gente de aquellos pueblos, que era muy temerosa de los desconocidos, contara interesantes detalles de su vida y del lugar. Pasó poco tiempo para que llegaran a apreciarla y para todos fue muy triste su partida, tres semanas después.
 Apenas volvió a su casa, Estefanía recibió el llamado de uno de los pobladores, quien le dijo que su visita fue el preludio de un verdadero milagro: había empezado a llover.