lunes, 20 de febrero de 2017

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 Daniel era un poco feliz operario en una fábrica local de golosinas. Tenía una familia muy humilde con la que, luego de sus diez horas de trabajo, quería compartir el resto del día.
 Debido a sus escasos recursos económicos, iba y volvía de la empresa a pie y hoy no era la excepción. Ni bien había recorrido seis cuadras y ya pensaba en el suplicio de las otras treinta, pero su atención se desvió a una cartera que estaba tirada en el piso. Dentro de ella, había un celular con una pantalla de no menos de cinco pulgadas, por lo que tomó los objetos y los llevó consigo a su casa. Allí, mostró a su esposa y sus cinco hijos lo que había encontrado y entre todos, con notable alegría, debatían el destino que debía tener el botín hallado. ¿Cuánto dinero les darían a cambio de ese celular?
 Luego de tres días, cuando la familia se encontraba almorzando, la policía irrumpió en el hogar y obligó a todos a ponerse boca abajo. El teléfono tenía dos cosas: un rastreador GPS y al presidente de la Nación como dueño.


miércoles, 25 de enero de 2017

Después del purgatorio

 Es muy difícil de explicar el período que uno debe atravesar luego de morir. Cuando sabés que no vas al infierno y ya pasaste por el purgatorio solamente resta aguardar un instante en la entrada del paraíso celestial, pero que puede resultar en horas, días o, incluso, siglos. Me puse muy tenso al cuestionarme qué sería de mi alma y a dónde me llevarían luego. Solo me calmé cuando recordé que me llamo Pedro y soy santo.


                                                                                      

martes, 20 de diciembre de 2016

Hasta dar la vida

 Carla atosigaba permanentemente a su novio Raúl con la pregunta de si arriesgaría su vida por ella en una situación extrema. Él siempre respondía que lo haría las veces que fuera necesario.
 Durante su luna de miel, el flamante matrimonio tomaba sol en las orillas de un yate alquilado hasta que un enorme tiburón golpeó el barco y arrojó a Carla al mar. Raúl no dudo un segundo en tirarse y logró ayudarla a subir nuevamente. Pero mientras él seguía en el agua, ella se puso al volante del vehículo y escapó sin su esposo. Pensó que la hazaña no estaría completa sin que una vida se perdiera en el océano.


sábado, 19 de noviembre de 2016

Aquello tan perturbador

 Pocas personas son merecedoras del título de “adicto a la lectura”, y Roxana era una de ellas. Podía pasar semanas enteras explorando géneros literarios tan diversos como las comedias románticas y los thriller psicológicos. Era una adolescente introvertida, casi sociópata.
 Una tarde de martes, en que ella se encontraba sola, escuchó un ruido extraño que la paralizó. Era un sonido tétrico que no se comparaba con nada que ella recordara. Tuvo el valor para soltar su libro y mirar por la ventana, pero no vio nada. Luego fue al comedor de la casa, donde solo había silencio hasta que el ruido en cuestión dijo presente otra vez y la obligó a gritar. Pensó que en la cocina se sentiría mejor.
 Pero en allí volvió a escuchar eso tan paralizante y no una, sino cinco veces. La joven corrió por toda la casa sin encontrar escapatoria, hasta que dio con una puerta que conducía al jardín de atrás, donde descubrió el origen de aquello tan perturbador: era un pájaro.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Charla sin sentido

 Colgada del techo, una lamparita sucia; alrededor, paredes amarillentas; en una silla, un milico amenazante que fuma como una chimenea; en otra, él. Y el policía lo mira.
 “¿Estuviste ahí, sí o no?” le cuestiona. “Hablá o sos boleta”, le advierte. Él permanece serio y callado y solo se anima a mirarlo de vez en cuando, con mucho miedo. “Mirá que tus hermanos están más complicados, eh…” avisa el interrogador.
 Pero después de tanta presión, el milico consigue una respuesta: “Soy sordo, disculpe”, dice él.